Por: Karla Campos
Fotos: René Urdiales y Daniel Pacheco
El Tecate Pa’l Norte 2026 llegó a su fin con un cierre inolvidable que reafirmó por qué es uno de los festivales más importantes del continente. Tras tres días de música, emociones y miles de asistentes, el domingo 29 de marzo se vivió como una verdadera celebración generacional.
Desde las primeras horas, el Parque Fundidora se llenó de energía con quienes buscaban aprovechar hasta el último momento del festival. La jornada avanzó entre sonidos, encuentros y esa sensación colectiva de que algo especial estaba por suceder.
Uno de los momentos más destacados de la tarde fue la presentación de Djo, proyecto musical de Joe Keery, quien sorprendió con un set envolvente de rock psicodélico y sintetizadores. Al mismo tiempo, Halsey conquistó al público con una presentación intensa y emocional, conectando con miles de fans a través de su fuerza vocal y letras honestas.

La noche tomó un giro especial con el esperado regreso de Zoé al escenario principal. Con León Larregui al frente, la banda ofreció un viaje sonoro lleno de nostalgia e introspección, consolidándose como uno de los actos más emotivos del día.

El ya característico escenario sorpresa volvió a ser protagonista con momentos que desataron la euforia colectiva. Los Horóscopos de Durango pusieron a bailar a todo el festival, mientras que el 90’s Pop Tour transformó el recinto en una fiesta retro que hizo cantar a miles de asistentes.

El cierre definitivo estuvo a cargo de The Killers, quienes ofrecieron un espectáculo impecable. Brandon Flowers lideró una presentación cargada de energía, donde himnos como Mr. Brightside se convirtieron en el coro colectivo de toda una generación.
En paralelo, Panteón Rococó aportó la intensidad necesaria para cerrar otro de los escenarios, sumando fuerza a una noche ya de por sí épica.
Además de los headliners, el día brilló con presentaciones de Molotov, Los Claxons y The Lumineers, quienes mantuvieron la energía en alto y demostraron la diversidad musical que caracteriza al festival.

Durante tres días, el Tecate Pa’l Norte logró reunir géneros y estilos en un mismo espacio, consolidando a Monterrey como un punto clave en la escena musical internacional. Desde actos internacionales hasta talento nacional, cada presentación formó parte de una experiencia que trascendió lo musical.
Con una producción de nivel mundial, experiencias inmersivas y un ambiente inigualable, esta edición dejó claro que el festival sigue evolucionando sin perder su esencia.


































































































