Por: Karla Campos
Fotos: Guillermo Treviño
Este domingo, San Pedro de Pinta volvió a convertirse en el punto de encuentro favorito para disfrutar del verano. Desde muy temprano, familias, amigos y mascotas tomaron Calzada del Valle para pasear en bici, patines o simplemente caminar, aprovechando la brisa matutina y el ambiente relajado.
La energía se sintió en cada esquina: música en vivo, risas que se mezclaban con el sonido de ruedas sobre el asfalto y niños corriendo entre juegos y actividades. Bajo la sombra de los árboles, muchos aprovecharon para disfrutar un snack, platicar o simplemente observar el movimiento de la ciudad desde otra perspectiva.
Una vez más, San Pedro de Pinta demostró que no solo es una tradición dominical, sino una experiencia que celebra la comunidad, la convivencia y el verano en su máxima expresión.











































